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4. LOS ROBOS DE MÁQUINAS. UNA NUEVA MODA

El 2017 nos ha traido de todo, desde la nueva Presidenta a la Trazabilidad, pasando por una miniguerra de precios, fotos más grandes y desagradables o la moda del tabaco de shisha. El 2017 fue también nuestro año de nacimiento. En diez meses INFOESTANCOS se ha consolidado como el medio de referencia independiente. Son miles de whatsapps i newsletters para todos!! Miles de gracias. A los que nos enviais las noticias, vuestros videos de vigilancia, vuestros comentarios y criticas. Miles de gracias!

Hemos seleccionado los 10 temas notición de 2017. Los que han provocado más entradas y comentarios en nuestra web. Este es el repaso del año estanquero:

4-10 LOS ROBOS DE MÁQUINAS. UNA NUEVA MODA QUE VIENE PARA QUEDARSE

Toda la cadena de distribución del tabaco, desde los grandes almacenes centrales de la principal distribuidora hasta el estanco más pequeño de la geografía nacional, sabe y conoce de lo atractivo que resulta en el mercado negro una mercancía como la nuestra. Toda esa cadena de transporte y depósito es sumamente consciente del riesgo que conlleva. Conocemos los riesgos y obramos en consecuencia. Pero no olvidemos que un parte importante de la compra por parte del consumidor final se realiza en establecimientos- bares, restaurantes y gasolineras- que a pesar de formar parte de esa cadena, en su último eslabón, no tienen ninguna responsabilidad sobre la mercancía. No es de su propiedad.

Si bien la gestión delegada ha sido un gran paso en la regularización del segundo canal, genera una relación comercial desigual. El estanquero presta en depósito la máquina expendedora, abastece de tabaco la misma y la dota de monedas y cambio para su normal funcionamiento. En la mayoría de las ocasiones sin más contrato que la buena voluntad de las partes. A partir de entonces, nuestra inversión depende de los sistemas de seguridad frente a robo que dispone el bar o gasolinera depositante. Porque las medidas de protección son las que son. O lo tomas o lo dejas. No estamos en disposición de exigir nada. Si nosotros no ponemos la máquina, otros compañeros no tardarán en hacerlo. Sería muy fácil desde aquí decir que no debemos depositar máquinas expendedoras en bares mal protegidos frente a robo, o que no nos dieran plena confianza de su gestión y honorabilidad. Pero no estamos para alardes y florituras. Los resultados mandan, tenemos un negocio y lo tenemos que defender. Muchas veces no nos queda otro remedio que correr el riesgo. También existe la posibilidad de la contratación de un seguro para las máquinas expendedoras y el tabaco. Más gasto, sí, pero por lo menos nos garantizamos no tener grandes desviaciones y pérdidas en un mal año. Si no, habrá que cruzar los dedos.

 

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